En Abril del año 2008 quedó reglamentada la Nueva Ley Nacional de Tránsito, que fue enviada al Congreso de la Nación por la Presidenta Cristina Fernandez de Kirchner a fines del año 2007.
Esta ley fue consecuencia del Convenio Federal firmado por TODOS los gobernadores del país en Agosto del año 2007 a pedido del ex Presidente Néstor Kirchner en un trabajo en conjunto con los Familiares de la Tragedia de Santa Fe, del Colegio Ecos de Capital Federal.
Dentro de la Ley 26663, la novedad fue la creación de la Agencia Nacional de Seguridad Vial, órgano dependiente del Ministerio de Interior, con presupuesto propio y entre cuyos objetivos más importante está el lanzamiento de la Licencia Nacional de Conducir unificada para todo el país, el Registro de Antecedentes e Infracciones de tránsito también unificado y controles de alcoholemia en muchos puntos estratégicos.
Para que esto funcione a nivel nacional, todas las provincias, dada la condición de país federal, tienen que adherir a ésta ley, y así instrumentar entre todos, Nación y Provincias, algo tan importante para comenzar a solucionar en nuestro país: La grave Pandemia que sufrimos a causa de más de 7000 personas que mueren al año.
Hasta el día de hoy las provincias de Entre Ríos, Córdoba y San Luis no han adherido a la ley y Santa Fe hizo una pésima adhesión, sin comprometerse a ningún cambio a nivel nacional.
Hoy la realidad de nuestro país nos marca que TODOS, absolutamente TODOS los estratos sociales, los funcionarios, los políticos, los medios masivos de comunicación, nos tenemos que hacer cargo del problema.
Hoy tenemos la oportunidad histórica que existe una política de estado donde la Presidenta de la Nación puso un objetivo ambicioso de bajar la siniestralidad en un 50% en cinco años.
Hoy existe presupuesto, existen grupos de familiares que no van a dejar que el tema quede guardado en un cajón.
Hoy es el momento de hacernos cargo como sociedad
Por eso el mensaje para los que toman decisiones en sus respectivas provincias, en sus localidades, en sus pueblos, es que TIENEN QUE TOMAR DECISIONES, quizás a veces que vayan en contra del vecino amigo, pero que a la larga traerá la salvación de muchas vidas.
Estoy notando que hay un cambio a nivel general de la política vial. Éste verano han bajado la cantidad de víctimas fatales en las rutas del país, pero considero que todavía la mayoría de los gobernadores e intendentes de los 2300 municipios que tiene nuestro país, no tomaron CONCIENCIA, de la problemática que tenemos.
Es hora que la asuman, dejando de lado toda especulación política.
Sergio Levin